Para validación de récipes médicos de la población universitaria
Nuevo sistema automatizado desarrollan en UAMI

Un novedoso sistema de validación de récipes médicos desarrollan las tesistas Mariela Pizzella e Isabel Barrios, próximas a egresar como ingenieros industriales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Carabobo. Es un subproyecto –señalan las tesistas- de nuestra tesis de grado que abarca aspectos como sistemas de calidad, análisis de Benchmarking y controles de procesos en la Unidad de Atención Médica Integral de la Universidad de Carabobo (UAMI).

Seleccionamos a UAMI –comienzan su exposición las tesistas- por ser una de las dependencias más nuevas de la universidad y porque es una de las más útiles a los trabajadores universitarios, por ser dispensadora de salud. Bien sabemos que sin salud no podemos hacer nada y por tanto, como estudiantes universitarios preocupadas por nuestra comunidad universitaria estamos proponiendo soluciones a UAMI y, por consiguiente a nuestra casa de estudios.

El proyecto encarna un sistema automatizado y descentralizado para convalidar récipes médicos y favorecer la comodidad del paciente universitario y garantizar el uso adecuado del beneficio laboral que tienen los trabajadores universitarios, permitiendo así un control de las instancias administrativas universitarias.

Nos encontramos –expresaron las tesistas- con una realidad que duró más de 20 años. Desde el antiguo CAMUC muchos de los trabajadores universitarios se venían quejando del uso de los cupos de farmacia, situación que la actual directiva de UAMI ha mostrado preocupación en resolver de una vez por todas.. Fue así que iniciamos nuestro trabajo de investigación, que apuntó, en primer lugar, por levantar un diagnóstico situacional del sistema heredado de CAMUC y detectamos sus fallas:

- Colapso (colas de gente) en taquilla de UAMI por la gran cantidad de personas que acuden a solicitar el servicio.

- El sistema actual es susceptible a la manipulación de más de una persona, impidiendo el control del mismo.

- Los trabajadores universitarios se quejan de no haber usado sus cupos y en el sistema aparecen gastados.

- Se le solicita a las personas una cantidad de requisitos que en el momento no pueden ser verificados eficazmente por el trabajador de UAMI

- El trabajador de la farmacia tampoco verifica si el récipe corresponde a un trabajador universitario titular o su familiar.

- El manejo en HCM para cancelar a las farmacias es manual y engorrosos con un sistema demasiado vulnerable.

Con la entusiasta colaboración de la directiva de UAMI, empezando por su director, el Dr. Carlos Villaverde, y la tutoría de la profesora Marianna Barrios, precisamos todos los nudos problemáticos del sistema actual y elaboramos una propuesta que tiene por norte el uso de los recursos de la informática para proporcionar sistema confiables que llevan el sistema actual directamente a la farmacia, evitando así las grandes colas e incomodidad con los pacientes de UAMI. De igual forma –prosiguieron las tesistas- los trabajadores universitarios tendrán una clave o un carnet inteligente que impida que su cupo pueda ser usado de manera fraudulenta, garantizando así la existencia de sus cupos que le pertenecen por derechos contractuales.

Al mismo tiempo la universidad mediante este sistema tiene mecanismos de control directo sobre el récipe que está expidiendo la farmacia concertada por la universidad ya que el personal de HCM puede manejar en tiempo real, por mecanismo de página web, todo el inventario de récipes que comporten compromiso económico para la universidad. Esto último se inscribe dentro de uno de los objetivos para los que fue creado el UAMI, como lo es la racionalización del gasto en salud, que, en materia de medicamentos es elevado.

También el proyecto encara la elaboración de tres instructivos de procedimientos: uno para la farmacia afiliada, uno para el usuario, y otro para el personal de la universidad que trabaja en UAMI y HCM. Esto significa una educación constante y necesaria en el uso racional del beneficio para mantenerlo vigente, por cuanto se ha detectado el uso irracional del beneficio y es preciso este tipo de manual de procedimientos para proteger el uso lícito del beneficio.

Los requerimientos técnicos de este nuevo sistema automatizado y descentralizado son pocos, pues la universidad tiene una capacidad instalada utilizable. Se necesita un servidor central, para no recargar la actual intranet, y un diseño de software que adquiriría la farmacia concertada para poder seguir ofreciendo el servicio a los trabajadores universitarios.

El sistema, adicionalmente, contiene elementos estadísticos en relación al consumo de medicamentos por paciente tipo, lo que permite a la gerencia adecuar esquemas de entrega directa de medicamentos que generarían ahorro en el gasto.

Estamos adelantando este trabajo, conscientes de la necesaria incorporación de los estudiantes en la solución de problemáticas que tiene nuestra sociedad y nuestra institución. Como universitarios pasamos muchas veces de largo ante pequeños problemas y la omisión se va incubando progresivamente hasta que se convierte en un gran problema que cuesta mucho solucionarlo.

Es, precisamente, parte de la misión de los ingenieros industriales, proveer a la sociedad de nuevos procesos y métodos que hagan eficaz, efectivo y eficiente los servicios, y estamos convencidas de que nuestras propuestas serán de utilidad a ese centro de salud tan necesario a los universitarios, como lo es el UAMI.

Fuente UAMI 2006